Un mueble pensado para durar más que la moda

Un mueble pensado para durar más que la moda

Cómo diseñamos el mobiliario de madera para un Airbnb en Cusco que necesitaba verse joven, sentirse cálido, y sobrevivir al uso de cientos de huéspedes distintos.

El problema

Los clientes tenían un departamento en Cusco que planeaban convertir en un Airbnb. El reto no era solo estético: un mueble de Airbnb no lo usa una familia que lo cuida, lo usan cientos de personas distintas. Necesitaban algo que aguantara ese uso intenso sin perder su forma ni su calidez, y que a la vez se viera fresco, minimalista y joven, no como un mueble de alquiler genérico.

El proceso

 

 

 

Empezamos con una propuesta integral del espacio completo, pensada como sistema, no como piezas sueltas: un módulo continuo de repisas y estantes que recorre toda la pared, desde el área de trabajo hasta el comedor, integrando almacenamiento, un espacio para TV, y detalles de iluminación puntual.

De ahí avanzamos primero con todo el mobiliario de madera —la base estructural del proyecto— antes de completar el resto del espacio. El propio arquitecto Eduardo Orrego viajó a Cusco a supervisar la instalación en obra: no es un proyecto que se entrega y se olvida, alguien del estudio estuvo presente cuando el mueble realmente tomó su lugar en la pared.

Las decisiones

Elegimos madera de cachimbo por su dureza y su tono cálido, que envejece bien incluso con uso constante — la decisión correcta para un mueble que no va a tener un solo dueño cuidándolo, sino cientos de manos distintas pasando por él.

Para la estructura metálica —las varillas que sostienen las repisas flotantes— usamos fierro negro pintado al horno, pero con un detalle deliberado: los bordes redondeados. El metal recto y anguloso se siente frío e industrial; redondeado, se vuelve cálido, casi amigable. Esa fue la decisión que le dio al conjunto su carácter minimalista, pero nunca duró.

El resultado

Un sistema de mobiliario que se ve ligero —las repisas parecen flotar— pero que está construido para resistir años de uso real. Fresco, moderno, sin perder calidez.

Y una nota aparte, porque también forma parte de cómo trabajamos: terminamos el proyecto cenando con los clientes en Öculto, celebrando el resultado. No fue solo una entrega de obra. Terminamos siendo amigos.

 

 


Förma Studio — Proyectos.

 

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